En ésta sección vamos a enseñarte un ejemplo de una boda real completa, a modo de resumen, para que puedas hacerte una idea de nuestro trabajo y de cómo organizamos la jornada paso a paso.
Al igual que haremos en tu gran día, visitaremos por orden todos los lugares y puntos de interés de la boda de Isa y Albert tal cuál hicimos aquel día, incluyendo casa del novio, casa de la novia, 2 ceremonias, convite y fiesta.
Esperamos que te guste:

Como siempre, empezamos por la casa del novio. Lo primero que nos gusta captar son todos los detalles (zapatos, gemelos, corbata… etc). Los primeros pasos de la preparación del novio siempre son un bonito recuerdo que nos encanta fotografiar, como por ejemplo cuando se ajusta los gemelos de la camisa.

Es una regla no escrita: los familiares que acompañan al novio en casa deben ayudarle a vestirse y no pueden faltar en ese momento de nervios. Entre risas y mucha emoción, el hermano de Albert le ayudó con el chaleco.

Una vez el novio ya está preparado y listo para salir dirección a la iglesia, hacemos unas cuántas fotos más para que tenga un bonito recuerdo de su día más especial. Tampoco faltan unas últimas tomas junto a los padres y hermanos. Las fotos de grupo se harán más tarde en el restaurante.

Al igual que en casa del novio, en casa de la novia también empezamos por captar todos los detalles. Como no podía ser de otra manera, los zapatos tienen un especial protagonismo siempre. En este caso, fue la madre de Isa quién la ayudó.

Tras los detalles y ya con la novia vestida, llegan las visitas de familiares y amigos. Aquí, las damas de honor de Isa no pudieron esperar más y vinieron a verla a su casa. Después les hicimos unas fotos a todas juntas, recuerdo que guardarán siempre con mucho cariño.

Antes de salir dirección a la iglesia, inmortalizamos a la novia durante unos minutos al igual que hicimos con el novio en su casa. Recordamos que todos los horarios están previamente pactados con los novios para que nadie haga tarde ni se pierda nada, lo que se traduce en que ellos están tranquilos durante la jornada y nosotros podemos trabajar más cómodamente sin prisas.

Ya en la iglesia, la llegada de la novia es un momento muy especial. Siempre nos colocamos de manera estratégica para captar la ilusión de ambos al verse por primera vez en ese día. Todo ello en un discreto segundo plano para darles todo el protagonismo a los novios.

¡Qué decir del momento de los anillos! Una buena imagen como ésta es uno de los tesoros más preciados por cualquier pareja y nosotros lo sabemos. Por supuesto pedimos permiso a la persona encargada de la ceremonia para poder colocarnos justo delante de ellos. El resultado mereció la pena.

Nos gusta ir sobre seguro y más cuando la acción transcurre en un fugaz instante. La salida de la iglesia y el lanzamiento de arroz siempre lo cubrimos desde delante y atrás. Ventajas de ir con 2 fotógrafos a tu boda 😉

A continuación llega uno de los mejores momentos del día, el reportaje de boda. Aquí pondremos en práctica lo aprendido en el preboda, os iremos guiando para que tengáis las mejores fotos posibles. Al igual que en las casas de cada uno, tenemos el tiempo pactado previamente para que los novios tengan su merecido reportaje.

Como es natural, el padre de la novia siempre tiene reservado un papel especial durante el día más esperado por su hija. Siempre tenemos muy presentes a los padres de los novios, especialmente durante la ceremonia y los pequeños instantes como este, en el que el padre de Isa la ayuda a salir del coche camino al restaurante.

La boda de Isa y Albert fue muy original y tenía una segunda ceremonia protagonizada por sus amigos. Por supuesto no fue ningún impedimento cubrirla, ya que nos amoldamos a las necesidades de cada pareja. Recuerda que no trabajamos por horas sino por evento, cubrimos toda la boda sin importar el tiempo que nos lleve.

El beso de la pareja de recién casados rodeados de la familia y amigos es una imagen preciosa que nos encanta captar siempre. Si no surge espontáneamente como aquí, la buscamos 😉

Los instantes previos a la entrada de los invitados al restaurante es un buen momento para fotografiar todos los detalles que tanto tiempo ha llevado preparar, como esta original carta. Si tienes alguna petición especial y no te quieres quedar sin una foto en concreto (un recordatorio, un rincón, un detalle) solo tienes que pedirla.

¡Servilletas al aire, que entran los novios! Una vez más, nuestra estrategia de buscar la mejor posición posible da como resultado una imagen como ésta.

Cada pareja es muy diferente y tiene sus preferencias. Isa quería dar la bienvenida a los invitados y optó por un baile justo después de entrar al restaurante. Lo había preparado durante las semanas previas y allí estábamos nosotros para captarlo todo.

Otro clásico que no puede faltar es el brindis de los novios con los respectivos padres justo al empezar el convite. Es la única petición que hacemos en toda la noche, ya que a partir de aquí dejamos a los novios que disfruten con los suyos.

Llegó la hora del pastel. Como siempre, nos dividimos y buscamos diferentes ángulos para que no se nos escape ningún detalle. Hoy en día los muñecos de los novios que acompañan al pastel están muy cuidados, así que también les hacemos unas cuantas fotos de recuerdo.

La entrega de regalos es muy importante para los invitados y por lo tanto para nosotros, por lo que siempre estamos alerta durante todo el convite para que no se nos escapen imágenes como esta. En cada boda solicitamos a los novios el listado ordenado de regalos para estar bien sincronizados.

¡Cómo nos íbamos a perder el momento liga! Pese a que el soltero o la soltera pase un mal rato, después a todos les gusta verse en el aprieto y recordar escenas como la que puedes ver aquí.

Sabemos que el baile nupcial es muy especial para los novios. Siempre que sea posible, nos gusta planificar la secuencia para obtener fotos preciosas. A veces hay que subirse a un balcón del restaurante al ser el baile en exterior, otras veces basta con elegir el sitio correcto. Ésta es una de las favoritas de Isa y Albert.

Nuestra cobertura acaba con el baile. Sea la hora que sea nos quedamos alrededor de unos 45 minutos para inmortalizar la fiesta de todos los invitados y por supuesto de los novios. Un recuerdo que guardarán para siempre.